La agencia S&P Ratings ha rebajado la calificación a largo plazo de Redeia a ‘BBB+’ desde ‘A-‘ aunque ha mejorado su perspectiva a ‘estable’ tras retirarla de ‘vigilancia negativa’.
S&P ha justificado su decisión en el impacto que tendrá en la compañía el nuevo marco regulatorio de las actividades de transporte de energía, así como en la persistencia de debilidades estructurales que afectan, por ejemplo, al flujo de efectivo por un mayor gasto de capital.
«Consideramos que el marco regulatorio final de España para las actividades de transporte de energía para 2026-2031 es menos favorable al crédito que los de otras jurisdicciones de Europa Occidental, y persisten debilidades estructurales, como el momento del reconocimiento del flujo de efectivo debido a un mayor gasto de capital», ha señalado S&P, tal y como recoge la agencia ‘Bloomberg’.
En una información relevante remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y recogida por Europa Press, la compañía aclara que la decisión de la agencia (S&P) «responde fundamentalmente al incremento del esfuerzo inversor previsto en los próximos ejercicios, en el marco del plan estratégico de la sociedad orientado a impulsar la transición energética, el refuerzo y modernización de las infraestructuras y el cumplimiento de los objetivos de descarbonización y electrificación del sistema».
Según Redeia, la agencia de calificación «valora positivamente» el perfil de riesgo de negocio excelente de la compañía, sustentado en su actividad de negocio regulado, si bien considera que el mayor volumen de inversiones implicará, de forma transitoria, «un cierto deterioro» de los ratios crediticios durante el periodo de ejecución del plan.
En cualquier caso, Redeia «reafirma su compromiso con una gestión financiera prudente, manteniendo como prioridades la disciplina en la asignación de capital, la preservación de una sólida liquidez y el acceso diversificado a los mercados de financiación».
Asimismo, el grupo que preside Beatriz Corredor afirma que continúa trabajando «de forma activa» con las agencias de calificación y los mercados financieros, «poniendo en valor la naturaleza estratégica de las inversiones, su alineamiento con las políticas energéticas europeas, y su contribución al crecimiento sostenible y a la creación de valor a largo plazo».
El plan estratégico de Redeia contempla una inversión de 6.000 millones de euros en la red de transporte de electricidad en el periodo 2026-2029.