La Guardia Civil, en colaboración con Europol y fuerzas policiales de quince países, ha desmantelado una organización criminal internacional dedicada a estafas en criptomonedas.
La operación, denominada Borrelli, ha resultado en cinco detenciones y registros en Getafe (Madrid) y localidades de Gran Canaria. La red operaba desde una empresa matriz con sede en Hong Kong y habría defraudado un total de 460 millones de euros a unas 5.000 personas, incluyendo 500 víctimas en España que perdieron 39 millones.
Los líderes utilizaban una estructura global de comerciales para captar fondos a través de efectivo, transferencias bancarias y criptomonedas, ocultando el dinero mediante un entramado societario y bancario internacional.

