CaixaBank cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 3.203 millones de euros, un 8,5% más que en el mismo periodo del año pasado.
La entidad ha explicado que la mejora de los resultados se debe al "fuerte dinamismo de la actividad comercial" y que, entre enero y junio, ha mantenido un intenso ritmo de crecimiento del negocio, captación de clientes y nóminas, y una mejora sostenida en cuotas de mercado.