Indra registró unas ganancias netas de 219 millones de euros en el primer semestre del ejercicio, un 2,1% más que los 215 millones del mismo periodo del año anterior, gracias a la mejora operativa del negocio, según ha informado este jueves la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Cabe reseñar que el beneficio de 215 millones registrado hasta el mismo período del año pasado se vio influenciado de forma positiva por el aumento en la valoración de la participación en Tess Defence.
Sin esta circunstancia, el beneficio neto hasta junio del pasado año habría sido de 138 millones de euros, por lo que los 219 millones de beneficio neto registrados en el primer semestre de 2026 supondrían un crecimiento del 58,7%.
Asimismo, la empresa facturó 3.179 millones en la primera mitad del año, lo que representa un aumento de casi el 30% en comparación con los 2.450 millones de euros que ingresó entre enero y junio de 2025. En cuanto al desglose de los ingresos, el área de Defensa aportó 973 millones (+103% interanual), la de Tráfico Aéreo sumó 300 millones (+16%), la de Movilidad agregó 175 millones de euros (+1,8%)) y Minsait volvió a ser el departamento con mayor facturación, dado que su cifra de negocio supuso el 48% del total del semestre, con 1.541 millones (+2,6%).
El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 456 millones de euros, un 72% más que los 265 millones del mismo periodo del curso anterior. De este modo, el margen de Ebitda sobre la facturación fue del 14,14, lo que supone 3,6 puntos porcentuales por encima del 10,8% que registró al cierre de junio del año anterior.
Por otro lado, el resultado neto de explotación (Ebit) fue de 316 millones de euros, un 51% más que los 209 millones obtenidos en el primer semestre de 2025. Así, el margen de Ebit sobre los ingresos de Indra al cierre de los seis primeros meses del ejercicio alcanzó el 9,9%, 1,3 puntos porcentuales más que el 8,6% de hace un año.
LA CARTERA DE PEDIDOS AUMENTÓ MÁS DE DOBLE
De su lado, la deuda neta de Indra al cierre del primer semestre del ejercicio se situó en 1.033 millones de euros frente a una deuda de 583 millones en diciembre de 2025 y una posición positiva de caja neta de cuatro millones de euros en junio de 2025. El flujo de caja libre de la compañía entre enero y junio se disparó hasta 1.487 millones, casi 23 veces más que los 65 millones de euros del mismo periodo del curso anterior.
«Los resultados del primer semestre de 2026 demuestran claramente las capacidades industriales, de ejecución y de entrega en tiempo y forma de los contratos que forman parte de la cartera Indra, lo que nos permite confirmar de nuevo nuestros objetivos para el conjunto del ejercicio 2026, y al mismo tiempo constituyen un inmejorable punto de partida para nuestro nuevo plan estratégico, en el que ya hemos comenzado a trabajar intensamente», ha destacado el consejero delegado de Indra, Josep Maria Recasens, en los que han sido sus primeros resultados en el cargo.
El directivo ha añadido que la primera prioridad de gestión de la nmultinacional «no puede ser otra que la excelencia en la ejecución, elevando nuestra velocidad de entrega, nuestra calidad, nuestra fiabilidad y nuestra competitividad, pero esa excelencia solo alcanzará todo su potencial si la ponemos al servicio de una vocación y una responsabilidad inequívocas: vertebrar e impulsar el ecosistema español de defensa, fortaleciendo sus capacidades y generando la escala necesaria para competir en un entorno cada vez más exigente».
Las cuentas de la empresa también apuntan que la cartera de pedidos de Indra alcanzó los 20.533 millones al término del primer semestre del año, con un incremento interanual de más del doble.
Sobre ello, la compañía ha indicado que esta se ha visto impulsada principalmente por el crecimiento en la división de defensa, por la contribución inorgánica de espacio, con la consolidación de la cartera de Hispasat e Hisdesat de 2.722 millones de euros y por el contrato de ‘Transport for London’ en movilidad, valorado en 605 millones.
«Debemos tejer alianzas sólidas y relaciones de cooperación, tanto a nivel nacional como internacional, que multipliquen nuestras capacidades, impulsen la innovación y nos permitan afrontar con éxito los grandes programas del futuro», ha resaltado el consejero delegado de Indra, agregando que «solo desde la colaboración, la confianza y una ambición compartida pueden consolidarse como una compañía internacional de referencia y contribuir al fortalecimiento de la soberanía tecnológica e industrial de España y de Europa».
En cuanto a las previsiones para el presente ejercicio, el objetivo de la empresa es cerrar el año con unos ingresos superiores a 7.000 millones de euros y un Ebit de más de 700 millones. Asimismo, prevé cerrar el curso con un flujo de caja libre de más de 375 millones de euros.

